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RESPUESTA AL ABUSO SEXUAL ENFOCADA EN EL NIÑO El Problema El abuso sexual infantil es un crimen mucho más generalizado y común de lo que la gente imagina. Ocurre en todos los niveles socioeconómicos, en todas las profesiones y en todas las comunidades. Aunque los cálculos de la incidencia de abuso sexual varían ampliamente, muchos expertos calculan que la incidencia de abuso entre mujeres adultas podría estar entre el 20 y el 25% -- lo que significaría que una de cada cuatro mujeres fue víctima de abuso sexual cuando era niña. En lo que respecta al sexo masculino, la incidencia se calcula en uno de cada siete niños al llegar a los 16 años de edad. Una serie de investigaciones sociales ha determinado que, entre las poblaciones que reciben beneficios de "welfare" a largo plazo, así como en las prisiones e instalaciones psiquiátricas, la incidencia es mucho mayor. En Filadelfia, el Departamento de Servicios Humanos (DHS) recibe de 100 a 150 reportes de casos de abuso sexual al mes, mientras que la policía reporta otros 20 a 30 casos. Aunque un número elevado de estos casos no son comprobados, muchos otros dejan de ser reportados debido a temores y al tabú asociado con el abuso sexual. Todos debemos preocuparnos por el abuso sexual. El abuso infantil nos afecta a todos. Los niños que han sido víctimas del abuso provienen de todo tipo de antecedentes raciales, étnicos y socioeconómicos. Leemos al respecto en los periódicos y los vemos en la televisión y en las noticias, pero nunca imaginamos que eso podría sucederles a nuestros propios hijos, a los hijos de nuestros familiares o a los de nuestros vecinos. Sin embargo, les sucede a niños que conocemos y sus efectos pueden ser devastadores. Las víctimas del abuso infantil con frecuencia sufren problemas emocionales, físicos, sociales y académicos. Sin intervención alguna, estos niños pueden verse obligados a soportar los efectos del abuso por el resto de sus vidas. Ocasionalmente, al llegar a la edad adulta estos niños cometen crímenes, experimentan dificultades viviendo en sociedad funcionalmente o se convierten en abusadores. Los niños que han sido víctimas del abuso sexual corren el riesgo de participar en actividades sexuales a una edad más temprana, mientras que las niñas que han sido abusadas sexualmente corren un mayor riesgo de convertirse en madres adolescentes. Es más probable que dejen sus estudios prematuramente y enfrenten oportunidades de trabajo limitadas o se vuelvan dependientes de los servicios de beneficencia pública como "welfare". Los adultos que fueron víctimas del abuso infantil, sin intervención o tratamiento, corren mayor riesgo de padecer problemas de drogadicción y alcoholismo a largo plazo, así como depresión, o de entablar relaciones problemáticas o disfuncionales. No todas las víctimas del abuso sexual infantil sufren problemas posteriores en sus vidas, pero los niños que no reciben la ayuda adecuada en casos de abuso sexual podrían sufrir un impacto duradero y problemas más graves en su edad adulta, así como también podrían sufrirlo las comunidades en donde viven. Con ayuda, las familias pueden resolver los problemas que condujeron al abuso. Con ayuda, las víctimas del abuso pueden empezar a sanar emocional y físicamente. Con ayuda, el ciclo del abuso puede ser interrumpido. ¿Qué sucede cuando un niño reporta que fue víctima de abuso sexual? Una y otra vez, la experiencia ha demostrado que el abuso en sí, así como la divulgación del abuso, pueden ser extremadamente dañinos para los niños y para sus familias. Las víctimas infantiles de abuso sexual experimentan ansiedad y temor, dificultad para comer, dormir, concentrarse en la escuela y relacionarse con los demás. Muchos niños no exhiben ninguno de estos síntomas antes de que el abuso sea revelado. Después de ello, pueden experimentar ira, recuerdos aterradores que los obligan a revivir el abuso, ansiedad, conducta sexualizada, actividad sexual prematura, rachas de delincuencia, e inclusive enfermedades mentales. Las familias repentinamente se enfrentan a disturbios y confusiones. En ocasiones, a los padres se les dificulta creerles a sus hijos, resistiendo la posible pérdida de una fuente de ingresos, de un compañero emocional, o incluso de un hermano mayor. Se les pide a los niños que revelen vergonzosos detalles a un grupo numeroso de adultos extraños y poderosos, mientras el presunto culpable de la ofensa y otros miembros de su familia podrían estar presionando a los niños para que nieguen que el abuso ocurrió. El niño puede experimentar una gran culpabilidad y sentirse responsable de la destrucción de su familia. Ese tipo de crisis puede robarle a la familia su habilidad de ponerle un alto al abuso y de proporcionar el muy necesario apoyo emocional, social y financiero que las víctimas infantiles necesitan. Las familias llegan a la Alianza Infantil atemorizadas, recelosas, avergonzadas y confundidas. Con frecuencia, los padres necesitan un foro adecuado para expresar problemas y reacciones ante el abuso con el fin de recibir ayuda para poder apoyar la recuperación de la salud emocional de sus hijos. Repetidamente, se trata de padres de familia solteros que no cuentan con otros familiares que les brinden su apoyo y en ocasiones, ellos mismos son sobrevivientes de abuso que ahora se ven obligados a enfrentar situaciones desagradables de su propio pasado. Mejoramos el sistema diseñado para ayudar La Alianza brinda servicio a niños de 2 a 17 años de edad que le han dicho a alguien que una persona les ha hecho algo sexual o "malo", o los ha tocado o acariciado de una manera que los hizo sentir mal. A veces, el niño se lo dice a uno de sus padres o a un familiar, mientras que otras se lo revela a un amigo o maestro en el que confía. Ocasionalmente, un menor pequeño no reconoce la presencia del abuso y un adulto preocupado por el bienestar del niño puede identificarlo a través de conductas u otras características físicas. (Consulte Cómo Identificar el Abuso.) Los niños que acuden a la Alianza llegan acompañados por miembros de su familia, por un tutor o un padre de familia de crianza temporal, y a este "responsable no agresor" se le ofrece un apoyo continuo a lo largo del proceso de investigación. La Alianza Infantil sirve a toda la Ciudad de Filadelfia. Los niños son referidos a la Alianza por parte de la Policía o el Departamento de Servicios Humanos, así como el Departamento de Bienestar Público del Estado o La Oficina del Fiscal del Districto. El personal de la Alianza también recibe llamadas del público que desea solicitar información y ayuda acerca del abuso sexual infantil, y proporciona información a los sobrevivientes adultos del abuso sexual infantil. Todos los servicios de la Alianza Infantil son gratuitos, sin importar el grado de dificultad del servicio proporcionado o la cantidad de tiempo dedicado al cliente. También, proporciona servicio de transporte a las familias que lo necesitan para acudir a las entrevistas así como a las actividades de los grupos de apoyo. La Alianza proporciona servicios a toda la población y su ubicación en la zona oeste de Filadelfia, fácilmente accesible a través del transporte público, permite que las instalaciones estén al servicio del público en general. En la Alianza, los niños y sus familias son tratados con respeto, tacto y simpatía. En nuestras instalaciones aptas para niños, con mobiliario en miniatura y una sala de espera llena de juguetes y juegos, los niños son supervisados constantemente por un especialista en atención infantil y se les proporcionan bocadillos nutritivos mientras esperan. Un equipo completo de especialistas se reúne con el niño y su familia, incluyendo un oficial de la Unidad de Victimas Especiales (SVU) del Departamento de Policía de Filadelfia y un investigador del Departamento de Servicios Humanos (DHS), quien se encarga de garantizar una situación segura para el niño. El especialista en entrevistas forenses infantiles de la Alianza es un miembro clave del equipo y generalmente es quien se encarga de entrevistar al niño. A través del personal de Servicios a las Víctimas, las familias reciben los servicios que necesitan durante y después de la investigación asesoría crítica, grupos de apoyo y asistencia en la elaboración de formularios de compensación a víctimas del crimen, así como información sobre recursos de los que disponen en términos de asesoría emocional o terapia, servicios legales, atención médica, ayuda financiera y otros servicios de apoyo. |